Mensaje del Santo Padre Francisco para la Cuaresma 2018.

Cuaresma2018

 

Publicamos a continuación el texto del Mensaje del Santo Padre Francisco para la Cuaresma  2018 cuyo tema es : «Al crecer la maldad, se enfriará el amor en la mayoría» (Mt 24,12).

Mensaje del Santo Padre

«Al crecer la maldad, se enfriará el amor en la mayoría» (Mt 24,12)

Queridos hermanos y hermanas:

            Una vez más nos sale al encuentro la Pascua del Señor. Para prepararnos a recibirla, la Providencia de Dios nos ofrece cada año la Cuaresma, «signo sacramental de nuestra conversión»,[1] que anuncia y realiza la posibilidad de volver al Señor con todo el corazón y con toda la vida.

            Como todos los años, con este mensaje deseo ayudar a toda la Iglesia a vivir con gozo y con verdad este tiempo de gracia; y lo hago inspirándome en una expresión de Jesús en el Evangelio de Mateo: «Al crecer la maldad, se enfriará el amor en la mayoría» (24,12).

            Esta frase se encuentra en el discurso que habla del fin de los tiempos y que está ambientado en Jerusalén, en el Monte de los Olivos, precisamente allí donde tendrá comienzo la pasión del Señor. Jesús, respondiendo a una pregunta de sus discípulos, anuncia una gran tribulación y describe la situación en la que podría encontrarse la comunidad de los fieles: frente a acontecimientos dolorosos, algunos falsos profetas engañarán a mucha gente hasta amenazar con apagar la caridad en los corazones, que es el centro de todo el Evangelio.

Los falsos profetas

            Escuchemos este pasaje y preguntémonos: ¿qué formas asumen los falsos profetas?

            Son como «encantadores de serpientes», o sea, se aprovechan de las emociones humanas para esclavizar a las personas y llevarlas adonde ellos quieren. Cuántos hijos de Dios se dejan fascinar por las lisonjas de un placer momentáneo, al que se le confunde con la felicidad. Cuántos hombres y mujeres viven como encantados por la ilusión del dinero, que los hace en realidad esclavos del lucro o de intereses mezquinos. Cuántos viven pensando que se bastan a sí mismos y caen presa de la soledad.

            Otros falsos profetas son esos «charlatanes» que ofrecen soluciones sencillas e inmediatas para los sufrimientos, remedios que sin embargo resultan ser completamente inútiles: cuántos son los jóvenes a los que se les ofrece el falso remedio de la droga, de unas relaciones de «usar y tirar», de ganancias fáciles pero deshonestas. Cuántos se dejan cautivar por una vida completamente virtual, en que las relaciones parecen más sencillas y rápidas pero que después resultan dramáticamente sin sentido. Estos estafadores no sólo ofrecen cosas sin valor sino que quitan lo más valioso, como la dignidad, la libertad y la capacidad de amar. Es el engaño de la vanidad, que nos lleva a pavonearnos… haciéndonos caer en el ridículo; y el ridículo no tiene vuelta atrás. No es una sorpresa: desde siempre el demonio, que es «mentiroso y padre de la mentira» (Jn 8,44), presenta el mal como bien y lo falso como verdadero, para confundir el corazón del hombre. Cada uno de nosotros, por tanto, está llamado a discernir y a examinar en su corazón si se siente amenazado por las mentiras de estos falsos profetas. Tenemos que aprender a no quedarnos en un nivel inmediato, superficial, sino a reconocer qué cosas son las que dejan en nuestro interior una huella buena y más duradera, porque vienen de Dios y ciertamente sirven para nuestro bien.

Un corazón frío

            Dante Alighieri, en su descripción del infierno, se imagina al diablo sentado en un trono de hielo;[2] su morada es el hielo del amor extinguido. Preguntémonos entonces: ¿cómo se enfría en nosotros la caridad? ¿Cuáles son las señales que nos indican que el amor corre el riesgo de apagarse en nosotros?

            Lo que apaga la caridad es ante todo la avidez por el dinero, «raíz de todos los males» (1 Tm 6,10); a esta le sigue el rechazo de Dios y, por tanto, el no querer buscar consuelo en él, prefiriendo quedarnos con nuestra desolación antes que sentirnos confortados por su Palabra y sus Sacramentos.[3] Todo esto se transforma en violencia que se dirige contra aquellos que consideramos una amenaza para nuestras «certezas»: el niño por nacer, el anciano enfermo, el huésped de paso, el extranjero, así como el prójimo que no corresponde a nuestras expectativas.

            También la creación es un testigo silencioso de este enfriamiento de la caridad: la tierra está envenenada a causa de los desechos arrojados por negligencia e interés; los mares, también contaminados, tienen que recubrir por desgracia los restos de tantos náufragos de las migraciones forzadas; los cielos —que en el designio de Dios cantan su gloria— se ven surcados por máquinas que hacen llover instrumentos de muerte.

            El amor se enfría también en nuestras comunidades: en la Exhortación apostólica Evangelii gaudium traté de describir las señales más evidentes de esta falta de amor. estas son: la acedia egoísta, el pesimismo estéril, la tentación de aislarse y de entablar continuas guerras fratricidas, la mentalidad mundana que induce a ocuparse sólo de lo aparente, disminuyendo de este modo el entusiasmo misionero.[4]

¿Qué podemos hacer?

            Si vemos dentro de nosotros y a nuestro alrededor los signos que antes he descrito, la Iglesia, nuestra madre y maestra, además de la medicina a veces amarga de la verdad, nos ofrece en este tiempo de Cuaresma el dulce remedio de la oración, la limosna y el ayuno.

            El hecho de dedicar más tiempo a la oración hace que nuestro corazón descubra las mentiras secretas con las cuales nos engañamos a nosotros mismos,[5] para buscar finalmente el consuelo en Dios. Él es nuestro Padre y desea para nosotros la vida.

            El ejercicio de la limosna nos libera de la avidez y nos ayuda a descubrir que el otro es mi hermano: nunca lo que tengo es sólo mío. Cuánto desearía que la limosna se convirtiera para todos en un auténtico estilo de vida. Al igual que, como cristianos, me gustaría que siguiésemos el ejemplo de los Apóstoles y viésemos en la posibilidad de compartir nuestros bienes con los demás un testimonio concreto de la comunión que vivimos en la Iglesia. A este propósito hago mía la exhortación de san Pablo, cuando invitaba a los corintios a participar en la colecta para la comunidad de Jerusalén: «Os conviene» (2 Co 8,10). Esto vale especialmente en Cuaresma, un tiempo en el que muchos organismos realizan colectas en favor de iglesias y poblaciones que pasan por dificultades. Y cuánto querría que también en nuestras relaciones cotidianas, ante cada hermano que nos pide ayuda, pensáramos que se trata de una llamada de la divina Providencia: cada limosna es una ocasión para participar en la Providencia de Dios hacia sus hijos; y si él hoy se sirve de mí para ayudar a un hermano, ¿no va a proveer también mañana a mis necesidades, él, que no se deja ganar por nadie en generosidad?[6]

            El ayuno, por último, debilita nuestra violencia, nos desarma, y constituye una importante ocasión para crecer. Por una parte, nos permite experimentar lo que sienten aquellos que carecen de lo indispensable y conocen el aguijón del hambre; por otra, expresa la condición de nuestro espíritu, hambriento de bondad y sediento de la vida de Dios. El ayuno nos despierta, nos hace estar más atentos a Dios y al prójimo, inflama nuestra voluntad de obedecer a Dios, que es el único que sacia nuestra hambre.

            Querría que mi voz traspasara las fronteras de la Iglesia Católica, para que llegara a todos ustedes, hombres y mujeres de buena voluntad, dispuestos a escuchar a Dios. Si se sienten afligidos como nosotros, porque en el mundo se extiende la iniquidad, si les preocupa la frialdad que paraliza el corazón y las obras, si ven que se debilita el sentido de una misma humanidad, únanse a nosotros para invocar juntos a Dios, para ayunar juntos y entregar juntos lo que podamos como ayuda para nuestros hermanos.

El fuego de la Pascua

            Invito especialmente a los miembros de la Iglesia a emprender con celo el camino de la Cuaresma, sostenidos por la limosna, el ayuno y la oración. Si en muchos corazones a veces da la impresión de que la caridad se ha apagado, en el corazón de Dios no se apaga. Él siempre nos da una nueva oportunidad para que podamos empezar a amar de nuevo.

            Una ocasión propicia será la iniciativa «24 horas para el Señor», que este año nos invita nuevamente a celebrar el Sacramento de la Reconciliación en un contexto de adoración eucarística. En el 2018 tendrá lugar el viernes 9 y el sábado 10 de marzo, inspirándose en las palabras del Salmo 130,4: «De ti procede el perdón». En cada diócesis, al menos una iglesia permanecerá abierta durante 24 horas seguidas, para permitir la oración de adoración y la confesión sacramental.

            En la noche de Pascua reviviremos el sugestivo rito de encender el cirio pascual: la luz que proviene del «fuego nuevo» poco a poco disipará la oscuridad e iluminará la asamblea litúrgica. «Que la luz de Cristo, resucitado y glorioso, disipe las tinieblas de nuestro corazón y de nuestro espíritu»,[7] para que todos podamos vivir la misma experiencia de los discípulos de Emaús: después de escuchar la Palabra del Señor y de alimentarnos con el Pan eucarístico nuestro corazón volverá a arder de fe, esperanza y caridad.

            Los bendigo de todo corazón y rezo por ustedes. No se olviden de rezar por mí.

Vaticano, 1 de noviembre de 2017
Solemnidad de Todos los Santos

 

FRANCISCO

__________________________

 

[1] Misal Romano, I Dom. de Cuaresma, Oración Colecta.
[2] «Salía el soberano del reino del dolor fuera de la helada superficie, desde la mitad del pecho» (Infierno XXXIV, 28-29).
[3] «Es curioso, pero muchas veces tenemos miedo a la consolación, de ser consolados. Es más, nos sentimos más seguros en la tristeza y en la desolación. ¿Sabéis por qué? Porque en la tristeza nos sentimos casi protagonistas. En cambio en la consolación es el Espíritu Santo el protagonista» (Ángelus, 7 diciembre 2014).
[4] Núms. 76-109.
[5] Cf. Benedicto XVI, Enc. Spe salvi, 33.
[6] Cf. Pío XII, Enc. Fidei donum, III.
[7] Misal Romano, Vigilia Pascual, Lucernario.

 

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Horarios especiales de noviembre

(Del 3 de noviembre de 2017 al 5 de diciembre de 2017, a partir del 5/12/2017 horarios habituales)

Benasque

  • A las 19:00 h los martes y los jueves
  • El sábado a las 20:00 h
  • Domingos a las 13:00 (no hay misa a las 20:00 h los domingos este mes)

Cerler

  • Sábados 11 y 25 de noviembre a las 18:30 h

Sahún

  • Domingos 12 y 26 de noviembre a las 11:00 h

Eriste

  • Domingos 12 y 26 de noviembre a las 12:00 h

Eresué

  • Sábados a las 10:30 h cada 15 días (primer sábado y tercer sábado de mes)

Ramastué

  • Sábados a las 11:30 h

Liri

  • Sábado 11 de noviembre a las 11:30 h( Fiesta de San Martín de Tours) Tel de María Cruz: 974 55 30 21

 

Durante este mes de noviembre ante cualquier necesidad llamar a:

Mosén Héctor en Castejón.

Mosén Nacho en Graus:

Don Ernesto:

Iglesia de Benasque otono 2016

24 horas de adoración Eucarística

Capilla preparada para la adoracion

Una buena noticia: Se han programado 24 horas de adoración Eucarística en Benasque coincidiendo con la festividad de la Asunción de la Virgen María.

Esta tendrá lugar desde el final de la misa de las 20.00H de hoy lunes 14 de agosto hasta el comienzo de la misa de 20:00h del martes 15 de agosto en la capilla pequeña situada justo enfrente de la iglesia.

En la entrada de la iglesia parroquial de Benasque está colgado un horario con turnos de adoración donde es posible apuntarse según el gusto y disponibilidad de cada cual.

Por supuesto cualquiera puede acudir a estar un rato de adoración delante del santísimo sin necesidad de apuntarse a una hora concreta.

Todo sea para mayor gloria de Dios y bien de nuestras almas.

XXXIX Romería de la Vírgenes de la Ribagorza

XXXIX ROMERIA VÍRGENES DE LAS RIBAGORZA

BENASQUE Sábado 2-09-2017

(Puede descargarse en este enlace el folleto de la romería)

Triptico XXXIX romeria Virgenes de la Ribagorza

 

 

HORARIO:

10:45 –  12:00 h

Acogida de peregrinos en la plaza de la iglesia y en la plaza del ayuntamiento

Preparación de las vírgenes*

12:00 h

Procesión con las imágenes de la santísima virgen desde el templo parroquial

12:45 h

Santa misa en el polideportivo

13:30 h

Entrega de la bandera de la romería al párroco y al alcalde de la sede del próximo año

13:35 h

Tiempo para comer

16:00 h

Actuación folclorica

17:00 h

Despedida

 

INFORMACIÓN DE INTERÉS GENERAL

 

LUGARES PARA COMER:

Benasque les ofrece un buen servicio de restaurante; les recomendamos a las personas que no traigan o no tengan previstas sus comidas, realizar su reserva en los restaurantes con anticipación.

 

*Nota:

A cada Parroquia se le asignará una mesa donde encontrará el nombre de su Parroquia para arreglar la Virgen, con el número asignado para el orden de la  procesión. Dichas mesas se encontrarán en la plaza de la Iglesia y del Ayuntamiento.

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SEMANA SANTA 2017

SEMANA SANTA 2017  

HORARIOS EN BENASQUE Y SU GRUPO PARROQUIAL

CELEBREMOS LA FE RESUCITANDO CON CRISTO

 

Dia

Parroquia

Celebración

Hora

Sábado anterior a Ramos Eresúe Santa Misa 10:30 de la mañana
  Ramastué Santa Misa 11:30 de la mañana
  Liri Santa Misa 12:30 de la mañana
  Cerler Santa Misa 18:30 de la tarde
  Benasque Santa Misa 20:00 de la tarde
Domingo de ramos Sahún Bendición de ramos y Eucaristía 10:45 de la mañana
  Eriste Bendición de ramos y Eucaristía 11:45 de la mañana
  Benasque Bendición de ramos y Eucaristía 12:45 de la mañana
  Benasque Santa Misa 20:00 de la tarde
Lunes santo Benasque Confesiones 19:30 de la tarde
  Benasque Santa Misa 20:00 de la tarde
Martes santo

 

Benasque

 

Santa Misa y

unción de los enfermos

12:00 de la mañana

 

  Barbastro Santa Misa carismal 20:00 de la tarde
Miércoles santo Benasque Confesiones 19:30 de la tarde
  Benasque Santa Misa 20:00 de la tarde
Jueves santo Sahún Eucaristía – Cena del Señor 11:00 de la mañana
  Cerler Eucaristía – Cena del Señor 18:30 de la tarde
  Eriste Eucaristía – Cena del Señor 19:00 de la tarde
 

 

 

 

 

Benasque

 

 

 

 

Eucaristía – Cena del Señor

y procesión con nuestro Señor

sacramentado al monumento

Seguidamente turnos de adoración

hasta las 23:00 horas

20:00 de la tarde

 

 

 

 

  Benasque Hora Santa 23:00 de la noche
Viernes santo Eriste Santo viacrucis 9:30 de la mañana
 

 

Benasque

 

Santo viacrucis en el cementerio

(si hay mal tiempo se realiza en la iglesia)

12:00 de la mañana

 

 

 

Benasque

 

Celebración litúrgica de la pasión y muerte

del Señor

16:30 de la tarde

 

 

 

Eriste

 

Celebración litúrgica de la pasión y muerte

del Señor

17:00 de la tarde

 

 

 

Cerler

 

Celebración litúrgica de la pasión y muerte

del Señor

18:30 de la tarde

 

  Benasque Santo viacrucis en la iglesia 20:30 de la tarde
Sábado santo Eresúe Eucaristía 10:30 de la mañana
  Ramastué Eucaristía 11:30 de la mañana
  Liri Eucaristía 12:30 de la mañana
  Cerler Vigilia Pascual 20:00 de la tarde
  Benasque Vigilia Pascual 22:30 de la noche
  Eriste Vigilia Pascual 23:00 de la noche
Domingo de resurrección Sahún Eucaristía de pascua 11:00 de la mañana
  Eriste Eucaristía de pascua 12:00 de la mañana
  Benasque Eucaristía de pascua 13:00 de la tarde
  Benasque Eucaristía de pascua 20:00 de la tarde

 

Esperamos tu valiosa presencia en los actos litúrgicos   

Felices fiestas de pascua de resurrección

Teléfonos de contacto: 600 38 17 00_  974 55 13 76

Viernes Santo Celebración de la Pasión del Señor

Viernes Santo

Viernes Santo Celebración de la Pasión del Señor

Para un cristiano, la cruz de Cristo no es un acontecimiento más que se pierde en el pasado. Es el acontecimiento decisivo en el que Dios salva a la humanidad por su misericordia. Por eso, la vida de Jesús entregada hasta la muerte nos revela el camino para liberar y salvar al ser humano.

La cruz nos revela que el amor redime la crueldad. Pero ¿para qué queremos amor? pues, para provocar un mundo más humano, más fraterno y más hermano. Cristo redime amando hasta el final. No podemos hablar de un mundo realmente humano si carece de amor.

También la cruz nos revela que la verdad redime de la mentira. Cristo nos redime dando testimonio de la verdad hasta las últimas consecuencias. Sólo quienes buscan la verdad por encima de sus propios intereses humanizan el mundo.

Este Dios crucificado con nosotros es nuestra esperanza. No sabemos por qué Dios permite el mal. Y, aunque supiéramos, no nos serviría de mucho. Sabemos que Dios sufre con nosotros. Esto es lo decisivo, pues, con Dios, la cruz termina en resurrección, el sufrimiento en dicha eterna.

En este día en que celebramos la Pasión y Muerte del Señor, permitamos que estos momentos amargos en la vida de Jesús sean realmente fecundos en la construcción del Reino de Dios.

El altar está desnudo. El sacerdote y sus ayudantes se postran ante el altar y todo el pueblo ora con ellos en silencio por algunos instantes.

Jueves santo

Jueves santo

Jueves santo

Santo Triduo Pascual

El Jueves Santo se conmemora el día en que Jesús cenó por última vez con sus discípulos. Esta comida comenzó como cena ordinaria de Pascua Judía que celebraba la liberación de la Esclavitud de Egipto, pero terminó con el sentido nuevo que le imprimió Jesús: Pan y Vino que se convierten en su Cuerpo y Sangre, símbolos de la alianza. A su vez, dentro de esta cena, instituye el Sacramento del orden sacerdotal y nos deja el mandamiento del Amor.

Hermanos: comenzamos el Triduo pascual, recordamos aquella última cena, en la cual el Señor Jesús en la noche en que iba a ser entregado, habiéndonos amado hasta el extremo, ofreció al Padre su Cuerpo y su Sangre en las especies del pan y del vino y lo entregó a los apóstoles, mandándoles que ellos y sus sucesores en el sacerdocio también lo ofrecieran. Unidos a los sentimientos de Cristo, centremos nuestra atención en los misterios que se recuerdan en esta misa: la institución de la Eucaristía, la institución del orden sacerdotal, y el mandamiento del Señor sobre la caridad fraterna.

HORARIOS DE SEMANA SANTA 2016

Iglesia de Benasque Domingo 18

SEMANA SANTA  EN BENASQUE   Y SU GRUPO PARROQUIAL

DEL 20 AL 27 DE MARZO DEL 2.016

 

20 de marzo Domingo de Ramos

10:45 h – Bendición de Ramos y Eucaristía en Sahún

11:45 h – Bendición de Ramos y Eucaristía en Eriste

12.45 h – Bendición de Ramos y Eucaristía en Benasque

20:00 h – Eucaristía en Benasque

 

21 de Marzo lunes

19:30 h – Confesiones

20:00 h – Eucaristía en Benasque

 

22 de Marzo martes santo

12:00 h – Eucaristía y celebración del sacramento de la Unción de los enfermos en Benasque

20:00 h – Santa Misa Crismal en Barbastro

 

23 de Marzo miércoles Santo

19:30 h – Confesiones

20:00 h – Eucaristía en Benasque

 

24 de Marzo jueves santo

11:00 h – Eucaristía en Sahún

12:00 h – Eucaristía en Eriste

18:30  h – Eucaristía en Cerler

20:00 h – Santa Misa de la Cena del Señor en Benasque y procesión con nuestro Señor Sacramentado al Monumento

23:00 h – Hora Santa en Benasque

24:00 h – Se cerrará la Iglesia Hasta las 8:00 h de la mañana del viernes santo

 

25 de marzo viernes Santo

12:00 h. Santo vía crucis en el cementerio de Benasque. ( Si hace mal tiempo  en la Iglesia)

16:00 h. Celebración litúrgica de la Pasión y muerte del Señor, en Benasque

18:30 h. Celebración litúrgica de la pasión y muerte del Señor, en Cerler

20:30 h. Santo Vía crucis en la Iglesia de Benasque

 

26 de marzo sábado Santo

10:30 h – Eucaristía en Eresué

11:30 h – Eucaristía en Ramastué

12:30 h – Eucaristía en Liri

20:00 h- Vigilia pascual en Cerler

22:30 h – Vigilia pascual en Benasque

 

27 de marzo Domingo de resurrección. El día más grande para los cristianos.

11:00 h – Eucaristía de Pascua en Sahún

12:00 h – Eucaristía de Pascua en Eriste

13:00 h – Eucaristía de pascua en Benasque

20:00 h – Eucaristía de pascua en Benasque

 

Esperamos tu valiosa presencia en los actos litúrgicos.  Felices fiestas de pascua de resurrección

Domingo de Ramos

¿Eres tú el rey de los judios?

En este día celebramos la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén, donde se produjo su Pasión, Muerte y Resurrección.

Con este día damos inicio a la Semana Santa.

 

Reflexión

Después de haber preparado nuestros corazones desde el principio de la Cuaresma, con obras de penitencia y de caridad, nos reunimos hoy para iniciar con toda la Iglesia la celebración del misterio pascual de nuestro Señor Jesucristo, es decir su pasión y su resurrección.

Aclamemos a Cristo, como nuestro Rey, Señor y Salvador, igual que la multitud de discípulos que acompañan al Señor en su entrada a Jerusalén; las palmas y ramos son símbolo de la vida y la victoria de nuestro Dios. Manifestemos nuestra alabanza como una profesión de fe y un compromiso para seguir al Señor en su camino hacia la cruz, y a través de ella hacia el triunfo definitivo. Bendito el que viene en nombre del Señor, Hosanna en el cielo.

 

ORACIÓN DE BENDICIÓN DE LOS RAMOS

Dios todopoderoso y eterno, santifica con tu      bendición estos ramos, y, a cuantos vamos a acompañar a Cristo aclamándolo con cantos, concédenos entrar en la Jerusalén del cielo, por medio de Él, que vive y reina por los siglos de los siglos. R. Amén.

 

A continuación rocía con agua bendita los ramos sin decir nada.

 

Seguidamente se proclama el evangelio de la entrada Del Señor a Jerusalén.

 

              Evangelio de nuestro Señor Jesucristo.

 

Según san Lucas 19, 28-40

 

En aquel tiempo, Jesús echó a andar delante, subiendo hacia Jerusalén. Al acercarse a Betfagé y Betania, junto al monte llamado de los Olivos, mandó a dos discípulos, diciéndoles:
—«Id a la aldea de enfrente;al entrar, encontraréis un borrico atado, que nadie ha montado todavía. Desatadlo y traedlo. Y si alguien os pregunta: “¿Por qué lo desatáis?”, contestadle: “El Señor lo necesita”.»
Ellos fueron y lo encontraron como les había dicho. Mientras desataban el borrico, los dueños les preguntaron:
—«¿Por qué desatáis el borrico?»
Ellos contestaron:
— «El Señor lo necesita.»
Se lo llevaron a Jesús, lo aparejaron con sus mantos y le ayudaron a montar.
Según iba avanzando, la gente alfombraba el camino con los mantos.
Y, cuando se acercaba ya la bajada del monte de los Olivos, la masa de los discípulos entusiasmados, se pusieron a alabar a Dios a gritos, por todos los milagros que habían visto, diciendo:
—«¡Bendito el que viene como rey, en nombre del Señor! Paz en el cielo y gloria en lo alto.»
Algunos fariseos de entre la gente le dijeron:
—«Maestro, reprende a tus discípulos.»
Él replicó:
—«Os digo que, si éstos callan, gritarán las piedras.»

 

Palabra del Señor.

 

ORACIÓN DE LOS FIELES

Como verdaderos discípulos, seguimos a Cristo, que entra en Jerusalén para subir a la cruz. Invoquemos a Dios Padre misericordioso, pidiendo por la salvación de todos los hombres.

 

  1. R. Por la pasión de tu Hijo, escúchanos, Padre Nuestro.

 

Por el Papa Francisco, el obispo Ángel Javier Pérez, por los sacerdotes, diáconos, religiosos y religiosas, para que iluminados por el Espíritu de Dios ayuden a todos sus fieles a vivir con profundidad esta semana de gracia. Roguemos al Señor.

Por los gobernantes, para que ejerzan la autoridad como servicio y así promuevan la paz, la justicia y la caridad entre los pueblos. Roguemos al Señor.

Por los enfermos, los pobres y los que sufren, para que unan sus sufrimientos a los de Cristo sufriente en su pasión y en el gozo de la Pascua. Roguemos al Señor.

Por quienes han sido llamados a la vida consagrada, para que sean testigos fieles del amor de Dios; y que otros se decidan a vivir su compromiso bautismal profesando los votos de obediencia, castidad y pobreza. Roguemos al Señor.

Por todos nosotros reunidos en esta celebración, para que al contemplar el misterio de la Pasión del Señor, podamos vivir esta semana santa muriendo con él, para resucitar con él.

Sacerdote: Escucha, Padre, la oración de tu pueblo, que celebra la pasión de tu Hijo; haz que, después de haberlo aclamado en el día de la alegría, sepamos seguirlo con la fidelidad del amor en la oscura pero vivificadora hora de la cruz. Por Jesucristo Nuestro Señor.

Lo que te ha dicho el Señor se cumplirá

la visitacion

Lectura del Profeta Miqueas 5, 2-5a

Esto dice el Señor:
Pero tú, Belén de Efrata,
pequeña entre las aldeas de Judá,
de ti saldrá el jefe de Israel.
Su origen es desde lo antiguo,
de tiempo inmemorial.
Los entrega hasta el tiempo
en que la madre dé a luz,
y el resto de sus hermanos
retornarán a los hijos de Israel.
En pie pastoreará con la fuerza del Señor,
por el nombre glorioso del Señor su Dios.
Habitarán tranquilos porque se mostrará grande
hasta los confines de la tierra,
y ésta será nuestra paz.

Sal 79, 2ac y 3b. 15-16. 18-19 R. Oh Dios, restáuranos, que brille tu rostro y nos salve.

Pastor de Israel, escucha,
tú que te sientas sobre querubines, resplandece.
Despierta tu poder y ven a salvarnos. R.
Dios de los ejércitos, vuélvete:
mira desde el cielo, fíjate,
ven a visitar tu viña,
la cepa que tu diestra plantó
y que tú hiciste vigorosa. R.
Que tu mano proteja a tu escogido,
al hombre que tú fortaleciste,
no nos alejaremos de ti;
danos vida, para que invoquemos tu nombre. R.

Lectura de la carta a los Hebreos 10, 5-10

Hermanos:
Cuando Cristo entró en el mundo dijo:
Tú no quieres sacrificios ni ofrendas,
pero me has preparado un cuerpo;
no aceptas holocaustos ni víctimas expiatorias.
Entonces yo dije lo que está escrito en el libro:
«Aquí estoy, oh Dios,
para hacer tu voluntad».
Primero dice: No quieres ni aceptas
sacrificios ni ofrendas, holocaustos ni víctimas expiatorias,
–que se ofrecen según la ley–.
Después añade: Aquí estoy yo para hacer tu voluntad.
Niega lo primero, para afirmar lo segundo.
Y conforme a esa voluntad todos quedamos santificados
por la oblación del cuerpo de Jesucristo,
hecha una vez para siempre.

Lectura del santo Evangelio según San Lucas 1, 39-45

En aquellos días, María se puso en camino y fue aprisa a la montaña, a un pueblo de Judá; entró en casa de Zacarías, y saludó a Isabel.
En cuanto Isabel oyó el saludo de María, saltó la criatura en su vientre. Se llenó Isabel del Espíritu Santo, y dijo a voz en grito:
–¡Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre!
¿Quién soy yo para que me visite la madre de mi Señor? En cuanto tu saludo llegó a mis oídos, la criatura saltó de alegría en mi vientre.
¡Dichosa tú, que has creído! porque lo que te ha dicho el Señor se cumplirá.